martes, 1 de noviembre de 2011

PYRACANTHA CRENATO-SERRATA

          Del latín clásico pyracantha, transcripción del griego pyrákantha: espino de fuego, que deriva a su vez del griego pyr:fuego, y de ákantha:espina; por ser arbustos muy espinosos de frutos de color rojo intenso (color de fuego).
          Pues bien, como vemos en ocasiones hasta un simple acodo, en maceta china y con un mal tronco nos recrea la vista. Este es del 2008

domingo, 14 de agosto de 2011

RECIPIENTES ALTERNATIVOS

          Como ven, ni siquiera me atrevo a llamarles macetas, son eso, simples y naturales recipientes que pueden hacernos un apañito en esta época de crisis.
          Pensé que con esta tosca, material pumítico compactado, se podría hacer algo para el cultivo tanto de las plantas crasas, como de aquellas cuyas raíces les gusta de tocar el agua, ya que es un material altamente poroso.
          El proceso es sencillo, se trata de ir comiéndole a la roca hasta obtener el orificio deseado, con un taladro vale, lo único aconsejable es mantener la roca en la mano sin apoyarla en ninguna superficie mientras la estemos trabajando, ya que de esta manera transmitimos menos vibraciones a la misma y reducimos la posibilidad de que parta. También es verdad que aumentamos las posibilidades de taladrarnos la mano, así que hay que ir con mucho cuidado.






















          Una vez conseguido el orificio deseado trabajamos un poquito la base para que nos fije bien al suelo, esto lo haremos pasándole suavemente con una escofina de carpintero, es un material bastante dócil y no ofrece resistencia alguna.



















Bueno, este es el recipiente:


Y lo que les comenté,tremendamente absorbente:


Resultado final:(a la izquierda :ADROMISCHUS COOPERI, y a la derecha EQUISETUM HYEMALE)





jueves, 4 de agosto de 2011

ACOTEJANDO UNA HIGUERA (I)



          Trabajaremos con un esqueje de higuera plantado en la primavera del 2009, aunque en casi dos años creció y llegó a dar frutos, este no fue el fin pretendido, lo que esperaba era que engrosara el tronco, y la verdad es que lo ha hecho para el tamaño pensado, pero también es verdad que la he descuidado bastante, dejando asomar unas raíces enormes fuera de la tierra.
          He decidido hacerle un hueco en casa y el 14 de mayo del 2011 la recupero y planto en tiesto. Hay que decir que el sustrato que utilizo es 100% jable sin tamizar y por tanto de distintos calibres, a ver que pasa.


          Lo que decía, muchas raíces pero muy malas, enmarañadas y por tanto poco aprovechables, en definitiva un nebari nefasto que también habrá que arreglar con el paso del tiempo







Por lo visto, solo nos queda una poda casi radical de todas ellas


Y plantar hasta que recupere y comience a brotar


Apenas diez días después, nuestra amiga comienza a despertar


Y por fin explota con la fuerza deseada:


          A partir de aquí, seguimos nuestro trabajo, a fuego lento para evitar problemas: en primer lugar quitaremos ese nacimiento frontal de ramas, que a mi parecer es bastante antiestético en el frente.

          Para ello utilizo tenazas cóncavas, de esa manera conseguimos la deseable profundidad en la herida que le permita cicatrizar a ras de corteza, sin abultamientos extraños. A continuación sellamos con bálsamo.






Nos queda tal que así:

También arreglo un poquito el muñón que aparece tras la primera rama superior derecha


Quedando así (por el frente)


Y por la parte trasera


          Por último limpio un poquito el JIN lateral., tallado por cierto, de manera natural en la madera (les pongo a continuación fotos del artesano)










Trabajador verdad?

          Retocamos también la base del mismo, sellamos nuevamente con bálsamo y al resto le desinfectamos y protegemos un poquito con líquido de jin




















Más adelante le retocaré el ápice

De momento la dejaremos de esta manera;




















Ya les cuento como responde!

lunes, 4 de julio de 2011

FRAGMENTOS DE FUEGO



(Piro = fuego ; clasto = fragmento)

          Existen tres tipos de depósitos piroclásticos en función del mecanismo de transporte y emplazamiento:

1.-DEPÓSITOS PIROCLÁSTICOS DE CAÍDA
2.-COLADAS PIROCLÁSTICAS
3.-OLEADAS PIROCLÁSTICAS


          En el Archipiélago Canario encontramos prácticamente todos los representantes de los distintos productos piroclásticos que existen en nuestro planeta.

          Centrándonos en Los piroclastos de proyección aérea, o de caída, pueden agruparse en: escorias, bombas, bloques, cenizas lapilli y pómez. Estos dos últimos sin duda, los más conocidos por los que hacemos bonsai .

          El lapilli, también conocido como "picón" en Canarias, está constituido por fragmentos cuyo tamaño oscila entre los 2 y 64 milímetros. Este término se reserva para los materiales de composición basáltica y se caracteriza por su color negro, que, como el de las escorias y bombas cambia a tonalidades rojizas por fenómenos de oxidación. En general es de forma irregular, vítreo y poroso. Al depósito compacto formado exclusiva o fundamentalmente por material de esta granulometría se le denomina toba.

          Las pómez son genéricamente piroclastos de composición ácida. Se les encuentra en fragmentos de todos los tamaños, tanto en depósitos de proyección aérea como de flujo turbulento o laminar. Son de color claro y muy porosos, debido a la intensa vesiculación, lo que les confiere una baja densidad, inferior a 1,0 gr./cm3, que les hace flotar en el agua. Cuando se trata de un depósito compacto se utiliza la denominación de pumita. En Canarias a los materiales pumíticos compactos se les conoce también por el nombre de tosca.
          Completar diciendo que al material suelto de pómez bajo terrazas de tosca se le conoce en Canarias como Jable. En las imágenes siguientes vemos el interior de una cueva trabajada en este material (La Medida-Güimar-Tenerife)








          En las islas, desde antaño se aprovecha este material en la agricultura, por su alto poder de retención de humedad, siendo capaz no solo de conservar la del suelo sino condensar la ambiental. La Tosca se usaba para preparar los bancales de cultivo (Canteros) y el jable como sustrato, al que poco a poco se le iría acumulando el polvo traído por el viento, configurando el medio idóneo para cualquier tipo de cultivo.

          Ante lo dicho y dado que a la mayoría de los sustratos inertes que utilizamos para los bonsai, sólo le pedimos capacidad para retener la humedad ya que los nutrientes, se los administramos nosotros, ¿no sería el jable un sustrato adecuado para su cultivo cambiándolo por akadama?.
          Para terminar decir que en probar esta el gusto y aprovechando que estamos a pie de cantera no voy a perder la ocasión, me pongo manos a la obra, como vemos podemos sacar tantos calibres como queramos






Ya les contaré!
Y… por supuesto vamos a intentar utilizar hasta el polvillo resultante del cernido

martes, 28 de junio de 2011

PALMATUM

ARTICULO SOBRE JOHN YOSHIO NAKA




Creo interesante la lectura de este artículo, el cual deja claro la deuda que de alguna manera tenemos los aficionados al bonsái con John Yoshio Naka, gran pedagogo y divulgador del bonsái en Occidente.


OPINION
JOHN YOSHIO NAKA
El escultor de árboles
Empezó a enseñar el arte del bonsái en los años 50 y se convirtió en su gran divulgador en Occidente


Para la mayoría de los españoles, el popularizador del bonsái fue Felipe González. La afición del ex presidente por el cultivo de árboles en miniatura sirvió para que, allá por los 80, muchos oyeran hablar por primera vez de esta milenaria tradición asiática. Sin embargo, miles de personas en todo el mundo y también en España conocían ya este arte gracias a John Yoshio Naka, quien acaba de fallecer en EEUU a los 89 años.
Naka fue el gran divulgador del bonsái en Occidente. Fundador de los primeros clubes de aficionados fuera de Japón, contribuyó de manera esencial a difundir este arte y a enseñar a practicarlo con sus clases, exposiciones y giras por varios países, incluido España. Sus libros, traducidos a varios idiomas, son para los expertos el catecismo de las técnicas del bonsái. Una de las mejores colecciones del mundo, la del U. S. National Arboretum de Washington, lleva su nombre y guarda parte de sus piezas más valiosas. Allí se conserva, por ejemplo, Ghosin (protector del espíritu), una célebre composición con 11 sabinas formando un bosque que es apreciada por los amantes del bonsái como lo sería el edificio de un arquitecto famoso o el gran cuadro de un pintor. Puesto que el bonsái no es dado al fetichismo de otras artes, la celebridad de obras como ésta es la constatación de la excelencia de un maestro que obtuvo los máximos reconocimientos. En 1985, el emperador Hirohito le condecoró con la Quinta Clase de la Orden del Sol Naciente, el máximo honor que Japón concede a los extranjeros.
Naka había nacido en 1914 en Colorado, hijo de emigrantes japoneses. Se crió en la granja familiar hasta que, a los ocho años, se trasladó con sus padres a Japón para cuidar de su abuelo, quien acababa de enviudar. El niño se convirtió en el mejor ayudante del abuelo Sadehei, un reputado maestro de bonsái del que aprendió los conocimientos clásicos. Naka contaría que estuvo años dedicado a regar antes de que pudiera siquiera podar una rama. En sus paseos por la montaña, su abuelo le insistió siempre en mirar el paisaje para aprender de la naturaleza.
En 1935, con 21 años y para evitar ser llamado a filas en Japón, regresó a la granja de sus parientes en Colorado, tras estudiar paisajismo en una escuela de artes. Al año de llegar a América, se casó con Alice Toshito, una vecina de origen también japonés con la que tuvo tres hijos. Vivieron en Colorado hasta que, en 1946, harto de un clima de contrastes, se mudaron a Los Ángeles. En California creó una empresa de jardinería y comenzó a reunirse con otros miembros de la comunidad nipona, también cultivadores de bonsái. Naka pidió a sus compañeros que invitaran a personas no entendidas y los convenció para que hablaran en inglés, tratando de traducir los ambiguos términos estéticos japoneses.
Primeros clubes
Hasta entonces, pocos occidentales habían entrado en el mundo del bonsái. En España hubo pioneros, como el barcelonés Faust Vergés, autor del primer libro en castellano (Bonsái arte japonés, 1979), pero el asociacionismo, hoy muy potente, fue más tardío que en otros países. En EEUU los clubes florecieron ya a partir de los 50 y Naka tuvo un papel primordial en el importante Club Bonsái de California, que presidió durante décadas. Muy pronto, se vio organizando las primeras exposiciones e impartiendo clases por todo el país, mientras aumentaban los aficionados. Apareció en televisión haciendo demostraciones y su fama creció tanto como su colección y su maestría. El auge mundial del bonsái que él había ayudado a crear le llevó a Europa a partir de los 70.
Javier Ariño, propietario del vivero madrileño Freude Bonsái, lo conoció en una de sus visitas a España, a principios de los 90 y lo recuerda como un hombre afable e inquieto, «poquita cosa, pero tremendamente ágil», capaz de subirse a la mesa de un salto, pese a su edad, si el trabajo de modelar un árbol lo requería. Ariño considera a Naka el gran renovador de la enseñanza del bonsái y cree que sus obras Técnicas de bonsái I y II son el auténtico «libro de cabecera» de los aficionados. Lo mismo opina José María Rubio, presidente del Club Bonsái Madrid, para quien sus textos son «la Biblia o el Catecismo» del bonsái. Rubio, que recuerda la primera visita de Naka a España, en octubre de 1986, lo considera como un fabuloso creador y un magnífico divulgador. Para Carlos Lázaro, del Club Bonsái Colmenar, la exquisitez y expresividad de sus dibujos prueban la capacidad de transmitir enseñanzas del maestro.
Naka siguió activo hasta el final de su vida, reconocido como gran maestro por las glorias del bonsái nipón, como Saburo Kato.
Curiosamente, aunque viajó hasta Australia, Sudáfrica, o Suramérica para enseñar su técnica, no dio clases en Japón. «Hubiera sido», decía, «como querer predicarle a Buda».

John Yoshio Naka, maestro de bonsái, nació en Fort Lupton (Colorado) el 14 de agosto de 1914 y falleció en Whittier (California) el 19 de mayo de 2004.

EL MUNDO
Domingo, 30 de mayo de 2004. Año XV. Número: 5.286.
Artículo de: Pedro Cáceres

sábado, 25 de junio de 2011

INJERTOS (I)



CIRUGÍA DE UNA RAÍZ

Siempre he dicho que no es bueno llegar a la jubilación sin hobbies, debemos “cultivar” ahora el entretenimiento que nos mantenga “verdes” en el futuro, sin pretenciones, disfrutando lo mismo plantando una semilla que trabajando un árbol de más o menos categoría, cuando esto es así y con ello nos pasa el tiempo sin apenas darnos cuenta, podemos decir que lo hemos conseguido.

Ahora vamos a perder un poquito del mismo, trabajando un injerto en una raíz de granado que llevo cultivando varios años, mas que nada por curiosidad, ya que es sorprendente ver (por problemas de la técnica tampoco puedo ofrecer fotografías de su evolución total) como un trozo de raíz que nunca había visto la luz es capaz de adaptarse al exterior y brotar de la misma forma que cualquier otro árbol






En las fotografías anteriores la vemos con el primer injerto practicado, no es gran cosa, no tiene conicidad ni movimiento, espero que con el tiempo, mucho tiempo y algo de trabajo quede bien en la foto. En cualquier caso lo que ahora nos ocupa es reposicionar la rama no lograda con el injerto anterior.


El injerto por aproximación practicado en el 2008, aunque llego a unir con éxito no broto con la suficiente fuerza:








Esto unido a que el granado tiene una cierta predisposición a “retirar savia” sin aparente causa justificada, dio como fruto que se perdiera la rama, la cual vamos de momento a cortar, más adelante rebajaremos mejor el abultamiento dejado.


Lo intentaremos nuevamente con otra forma de injerto, que a mi particularmente me gusta más que el de aproximación, entre otras razones porque te permite una colocación de la rama justo en el lugar donde la quieres, naciendo desde el centro del tronco y no desde un lateral del mismo, el único inconveniente es elegir el momento oportuno de crecimiento, de tal manera que no tengamos que practicar un orificio de gran diámetro en el tronco para pasar la rama y que el grosor y la madurez de la misma te permitan un posterior desarrollo sin problemas.


Empezamos practicando con un taladro el alojamiento de la rama a través del tronco, la cual hemos dejado crecer previamente a destajo para este fin





La pasamos con mucho cuidado sin romper los pequeños brotes que ya despuntan


Podemos comprobar perfectamente lo que decía al principio, vemos claramente el nuevo injerto y el resto del anterior y podemos comprobar el nacimiento de la rama en cada uno de ellos con respecto al tronco.

Bueno solo queda sellar bien los orificios de entrada y salida de la ramita y darle un poquito de movimiento con el alambre. Operación terminada:









En esta última fotografía vemos como han desarrollado los brotes en apenas veinte días.


Ya les contare!